Probablemente has escuchado que los quiroprácticos pueden ayudar con el dolor de cuello, los dolores de cabeza, el dolor lumbar y la ciática. Estos son algunos de los síntomas que una excelente atención quiropráctica puede ayudar a reducir e incluso eliminar al corregir desalineaciones de la columna vertebral. La atención quiropráctica puede ayudar a que tu cuerpo funcione de manera más eficiente, lo cual se logra mediante la corrección de subluxaciones.

¿Qué es una subluxación?
Una subluxación es una desalineación entre dos o más segmentos de la columna vertebral que impide que un área funcione mecánicamente al 100 %. Si no se corrige, una subluxación puede causar compensaciones en y alrededor de los segmentos afectados. Con mucha frecuencia, estas compensaciones se convierten en síntomas como dolor, espasmos musculares, nudos, entumecimiento, hormigueo y otras sensaciones alteradas.
¿Un quiropráctico “arregla” tus síntomas de dolor?
La verdad es que un quiropráctico no te ayuda a “arreglar” directamente tus síntomas dolorosos. Sé que esto puede sonar incorrecto, ¡pero es cierto! Un quiropráctico se encarga de “arreglar” o corregir las subluxaciones o desalineaciones de tu columna para permitir que tu sistema musculoesquelético funcione sin compensaciones. Cuando tu sistema musculoesquelético puede operar de manera eficiente, tu cuerpo logra un equilibrio mecánico. Esto ocurre cuando la columna vertebral está alineada y todas las vértebras se mueven sin restricciones a lo largo de todo su rango de movimiento.
¡Todo se trata de equilibrio y alineación!
Como en todo en la vida, tu columna y tu biomecánica funcionan mejor cuando están en equilibrio. Una columna vertebral (junto con su musculatura de soporte) que puede equilibrar fácilmente la masa de tu cuerpo contra la gravedad sin compensaciones, tiende a desgastarse mucho más lentamente y ofrece mayor libertad de movimiento a todo el cuerpo. Las lesiones, la mala postura y los malos hábitos pueden tener un gran impacto en la forma en que tu columna envejece contigo. Asegurarte de visitar a tu quiropráctico de manera regular es clave para la higiene general de tu columna vertebral. ¡Hazte evaluar, ajústate!
